| Escrito por Mumia Abu-Jamal |
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Si la información de las noticias está correcta, el presidente Barack Obama enviará más de 30,000 nuevas tropas a Afganistán para apoyar y defender uno de los gobiernos más corruptos del planeta. Lo hará, en parte, porque durante las últimas elecciones presidenciales, los liberales opuestos a la ruinosa y desastrosa guerra en Irak pintaron la guerra en Afganistán como “la buena guerra”, tal vez porque pensaron que ésta se podría ganar. Por eso, Afganistán es la utilería de una gran obra de teatro – de poca importancia de por sí, pero de gran valor simbólico en las largas guerras entre la derecha y la izquierda del público norteamericano. Lo que quiere los estadounidenses no tiene la más mínima importancia, tampoco su afiliación con uno u otro partido político. Los partidos políticos estadounidenses son instrumentos, comprados y pagados, de gran riqueza corporativa y privada. (Si cuestionas esta afirmación, fíjate en lo que pasa cuando un político deja su puesto en el gobierno. Se va derecho a los brazos de las grandes corporaciones, donde por fin se une con la clase que ha servido. Así, vemos el espectáculo de la votación de la gente por candidatos aparentemente anti-guerra, quienes, una vez que ocupen sus puestos, aprueban más guerra, más armas, más tropas. La guerra nunca tiene que ver con los motivos proclamados por los políticos. Afganistán tiene tanto que ver con el terrorismo que Iraq tenía que ver con las armas de destrucción masiva (ADM), es decir, nada. Desde el corredor de la muerte soy Mumia Abu-Jamal |
Los Fantasmas de Vietnam
Publicado por
Gastón
on lunes, 21 de diciembre de 2009
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